El sector público, privado y el tercer sector necesitan trabajar juntos de cara a ayudar a las mujeres a hacer las transiciones que necesitan para prosperar en la era tecnológica. Así lo han recogido Anu Madhavkar, Vivian Hunt, y Lareina Yee en Word Económic Forum. 

160 millones de mujeres pueden necesitar cambiar de trabajo obligadas por la digitalización. 

Las compañías que promocionan a las mujeres son más exitosas. Si fracasamos, en cambio, en el reto de ayudar a las mujeres a llevar a cabo con éxito esta transición tecnológica, podríamos agrandar aún más la brecha de género.

Los argumentos que avalan y refuerzan la necesidad del apoyo a las mujeres para que puedan mejorar sus habilidades y promocionarse en un mercado de trabajo cada vez más competitivo son de lo más convincente.

Los patronos deben prestar especial atención a las necesidades de las mujeres de cara a los estos nuevos retos que deben afrontar en este complejo y cambiante mundo laboral. McKynsey Global Institute prevé, como se ha dicho, que 160 millones de mujeres, una cuarta parte de la totalidad de las empleadas en todo el mundo. Si las trabajadoras son capaces de llevar a cabo estas transformaciones estarían además bien encaminadas de cara a lograr empleos mejor pagados. El reto no es tanto en qué medida puede llegar a impactar este proceso a los trabajadores,  sino en qué forma, la más óptima posible, se puede preparar cada individuo para afrontar de manera exitosa estos cambios.